|
|
|
|
|
|
El conflicto de propósitos nos da lo que llamamos problemas. Un problema tiene la anatomía de los propósitos. Un problema consta de dos o más propósitos que se oponen. No importa a qué problema te enfrentes o te hayas enfrentado, la anatomía básica de ese problema es propósito-contrapropósito.
En pruebas reales que se han realizado en Scientology, se ha descubierto que los problemas empiezan a hacer sufrir a una persona cuando no tiene suficientes. Hay una vieja máxima que dice: si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada. Asimismo, si quieres tener un asociado feliz, asegúrate de que sea una persona que pueda tener montones de problemas.
|
|